Si te estás preguntando cómo entrenar para hacer senderismo, ya vas por buen camino. La mayoría de las personas no piensa en entrenar hasta que está a mitad de una montaña, cuestionando cada decisión que la llevó hasta ahí.
Hacer hiking puede sonar simple. Después de todo, es “solo caminar”. Pero cuando agregas pendientes, altitud, senderos irregulares y una mochila, se convierte en algo completamente distinto. Por eso, entrenar para hacer hiking sí importa, ya sea que vayas a una ruta de fin de semana o te estés preparando para algo más exigente, como el Salkantay Trek.
Esta guía explica exactamente cómo entrenar para hacer senderismo en la montaña, desde cardio y fuerza hasta preparación para la altitud y técnicas para proteger tus rodillas en los descensos, todo sin convertirlo en un trabajo de tiempo completo.
Tabla de contenidos
- ¿Por qué entrenar para hacer hiking es más importante de lo que crees?
- ¿Qué tan en forma necesitas estar realmente para hacer hiking?
- ¿Cuánto tiempo deberías entrenar antes de una gran caminata?
- Las 3 áreas principales del fitness para hiking
- Entrenamiento cardiovascular para senderismo: desarrolla resistencia real
- Entrenamiento de fuerza para hiking: piernas, glúteos y core
- Los mejores ejercicios para entrenar para hiking
- ¿Cómo entrenar con mochila?
- Entrenamiento para trekkings de varios días
- ¿Cómo cambia el entrenamiento para senderismo en gran altitud?: guía esencial
- ¿Cómo entrenar para descensos en senderismo y evitar dolor de rodillas?
- Un plan semanal simple de entrenamiento para hiking
- ¿Cómo entrenar para hiking si eres principiante?
- Errores comunes al entrenar para hiking
- ¿Y el equipo? ¿Afecta el entrenamiento?
- Nutrición y recuperación para el entrenamiento de hiking
- Consejos finales antes de tu caminata
- ¿Listo para el Salkantay Trek?

¿Por qué entrenar para hacer hiking es más importante de lo que crees?
Existe la idea común de que hacer hiking es accesible para cualquiera sin preparación. Y aunque eso es parcialmente cierto, también es la razón por la que muchas personas terminan sufriendo más de lo necesario.
El hiking desafía tu cuerpo de formas que la vida diaria no lo hace. Las subidas largas ponen a prueba tus pulmones. Los descensos ponen a prueba tus articulaciones. Llevar una mochila cambia tu equilibrio y postura. Y hacer todo eso durante horas, o incluso días, se acumula rápidamente.
Sin entrenamiento, es más probable que:
- Te agotes rápido en las subidas
- Sientas dolor de rodillas en los descensos
- Te sientas cansado constantemente
- No disfrutes completamente la experiencia
Entrenar no significa convertirte en una persona ultra fitness. Solo significa prepararte lo suficiente para que tu cuerpo pueda responder a lo que le estás pidiendo y, de ser posible, disfrutarlo en el camino.
¿Qué tan en forma necesitas estar realmente para hacer hiking?
Esta pregunta casi siempre viene con una mezcla de curiosidad y un poco de pánico silencioso.
La respuesta depende totalmente del tipo de caminata. Una ruta corta por el campo y un trekking de varios días en la montaña están en extremos completamente diferentes.
Como guía general:
- Las caminatas fáciles requieren una condición básica para caminar
- Las caminatas moderadas necesitan buena resistencia y algo de fuerza en las piernas
- Las caminatas de montaña y los trekkings de varios días requieren buena resistencia y fuerza
Muchos viajeros se preocupan por no estar en suficiente forma para caminatas largas y trekkings de varios días, como el Salkantay. Si estás buscando cómo entrenar para hacer hiking en montaña, una referencia útil es que deberías poder caminar cuesta arriba durante un par de horas a un ritmo constante, sin necesitar descansos frecuentes.
No necesitas ser rápido. Solo necesitas ser constante.


¿Cuánto tiempo deberías entrenar antes de una gran caminata?
La respuesta honesta es: tanto tiempo como puedas de manera realista.
Si tienes tiempo, perfecto, aprovéchalo. Si no, incluso unas pocas semanas de esfuerzo enfocado pueden ayudarte bastante.
Esto es lo que puedes esperar:
- 2–3 semanas: pequeñas mejoras, principalmente para que tu cuerpo empiece a moverse
- 4–6 semanas: avances notables en resistencia y fuerza
- 8 semanas o más: ideal para trekkings más largos o exigentes
La constancia importa mucho más que la intensidad. Tres sesiones manejables por semana harán mucho más por ti que una semana demasiado ambiciosa seguida de agotamiento.
Las 3 áreas principales del fitness para hiking
Cuando se trata de entrenar para hacer hiking, todo se resume en tres categorías simples. Si trabajas bien estas áreas, estarás cubriendo lo esencial.
Resistencia cardiovascular
Es tu capacidad para seguir moviéndote sin quedarte sin aire.
Un buen cardio significa que:
- Te recuperas más rápido en las subidas
- Puedes caminar más tiempo sin detenerte
- Te sientes menos agotado en general

Entrenamiento de fuerza
El entrenamiento de fuerza para hiking es esencial.
La fuerza no solo te ayuda a moverte. También protege tus articulaciones, sostiene tu postura y hace que llevar una mochila sea mucho más manejable.
Piernas fuertes significan menos fatiga y menos molestias.

Estabilidad y equilibrio
Los senderos son impredecibles. Piedras sueltas, terreno irregular y caminos estrechos son parte de la experiencia.
El entrenamiento de equilibrio te ayuda a mantenerte estable y evitar resbalones innecesarios, especialmente cuando estás cansado.
Entrenamiento cardiovascular para senderismo: desarrolla resistencia real
El cardio es la base de cómo entrenar para hacer senderismo. Sin él, todo lo demás se siente más difícil de lo que debería.
Caminar vs caminar en inclinación
Caminar en terreno plano es un buen punto de partida, especialmente para principiantes.
Pero el hiking casi nunca se mantiene plano. Agregar un poco de inclinación, ya sea al aire libre o en una caminadora, es donde ocurre el verdadero progreso. Esto eleva tu frecuencia cardíaca, fortalece tus piernas y refleja mejor las condiciones reales del sendero.
Subir escaleras y repeticiones en cuestas
Las escaleras son una de las formas más efectivas de entrenar para hacer hiking.
Repetir una colina o una escalera desarrolla fuerza y resistencia al mismo tiempo. Es simple, un poco repetitivo y muy efectivo.

Correr vs cardio específico para hiking
Correr mejora tu condición física general, pero no es un reemplazo perfecto del hiking.
El hiking suele ser más lento, más largo y muchas veces en subida. Las caminatas largas, especialmente con desnivel, son más específicas y más útiles para preparar tu cuerpo.
Estructura semanal de cardio
Una estructura simple funciona mejor:
- 2 sesiones cortas durante la semana, de 30 a 45 minutos
- 1 caminata o hike más largo el fin de semana, de 60 a 120 minutos
Esa sesión más larga es donde realmente se desarrolla la resistencia y donde empiezas a sentir más confianza.
Entrenamiento de fuerza para hiking: piernas, glúteos y core
El entrenamiento de fuerza suele pasarse por alto, pero es uno de los factores más importantes para sentirte cómodo durante una caminata.
No necesitas rutinas complicadas, solo trabajo constante y enfocado.
Grupos musculares clave para hacer hiking
Enfócate en:
- Cuádriceps para subir y descender
- Glúteos para potencia y estabilidad
- Isquiotibiales para soporte
- Core para postura y equilibrio
Un core fuerte se vuelve especialmente importante cuando llevas una mochila durante largos períodos.
Entrenamiento con peso corporal vs. entrenamiento con carga
Si eres principiante, empieza con ejercicios de peso corporal.
Cuando esos ejercicios se sientan manejables, agrega resistencia usando:
- Mancuernas
- Kettlebells
- O tu mochila de trekking
Agregar peso es especialmente útil cuando te preparas para trekkings de varios días.
Los mejores ejercicios para entrenar para hiking
Si te preguntas qué funciona realmente cuando se trata de ejercicios de fuerza para hiking, aquí lo tienes. No necesitas nada sofisticado, solo algunos movimientos que imitan lo que tu cuerpo hace en el sendero.
Piensa en subir escalones, estabilizarte, controlar los descensos y cargar peso sin sentir que te estás desarmando a mitad del camino.
Sentadillas
Las sentadillas son un ejercicio completo. Desarrollan fuerza en los cuádriceps, glúteos e isquiotibiales, básicamente todo lo que usas cuando caminas cuesta arriba.
Por qué son importantes para hiking:
Cada paso cuesta arriba es, en esencia, una sentadilla con una sola pierna. Mientras más fuerte estés aquí, menos te arderán las piernas después de 20 minutos de subida.
Cómo hacerlas:
- Párate con los pies separados al ancho de los hombros
- Lleva la cadera hacia atrás y hacia abajo, como si fueras a sentarte en una silla
- Mantén el pecho erguido
- Empuja desde los talones para volver a ponerte de pie
Si quieres subir el nivel, sostén una pesa o tu mochila mientras las haces.

Zancadas
Las zancadas son un poco malvadas, pero en el buen sentido. Entrenan cada pierna de forma individual, exactamente como funciona el hiking.
Por qué son importantes para hiking:
Mejoran el equilibrio, la coordinación y la fuerza al pasar por terrenos irregulares, como piedras, raíces y escalones incómodos en el sendero.
Cómo hacerlas:
- Da un paso hacia adelante con un pie
- Baja la rodilla trasera hacia el suelo
- Mantén la rodilla delantera alineada con el pie
- Empuja hacia arriba y repite
Bonus: las zancadas caminando te hacen sentir muy productivo, y un poco orgulloso también.

Step-ups
Si solo haces un ejercicio para entrenar para hiking, que sea este.
Por qué son importantes para hiking:
Los step-ups son básicamente hiking disfrazado. Entrenan directamente el movimiento de subir, especialmente cuando llevas peso.
Cómo hacerlos:
- Busca una banca, caja o escalón firme
- Sube con un pie y luego lleva el otro arriba
- Baja lentamente
- Repite en ambos lados
Hazlo más difícil con:
- Pesas
- Tu mochila
- Un escalón más alto
Esta es una de las mejores formas de entrenar específicamente para hiking en montaña.

Peso muerto
El peso muerto puede sonar intimidante, pero es increíblemente útil.
Por qué es importante para hiking:
Fortalece tu cadena posterior, es decir, glúteos, isquiotibiales y zona lumbar. Esto ayuda con la postura, la potencia y el soporte al llevar una mochila.
Cómo hacerlo:
- Párate con los pies separados al ancho de la cadera
- Sostén una pesa o mochila frente a ti
- Inclínate desde la cadera, no desde la espalda
- Baja el peso siguiendo la línea de tus pierna
- Vuelve a subir apretando los glúteos
Piensa en “llevar la cadera hacia atrás” en lugar de “doblarte”.

Elevaciones de pantorrilla
Tus pantorrillas trabajan mucho más de lo que imaginas, especialmente en pendientes y terrenos irregulares.
Por qué son importantes para hiking:
Unas pantorrillas fuertes ayudan con la resistencia y reducen la fatiga al subir o caminar durante largos períodos.
Cómo hacerlas:
- Párate derecho
- Eleva los talones del suelo
- Haz una pausa arriba
- Baja lentamente
Hazlas sobre un escalón para aumentar el rango de movimiento si te sientes con ganas de un reto.

Planchas
Las planchas no son glamorosas, pero son esenciales.
Por qué son importantes para hiking:
Un core fuerte te mantiene estable, especialmente cuando llevas una mochila o caminas por senderos irregulares. También ayuda a prevenir dolor en la zona lumbar.
Cómo hacerlas:
- Colócate en posición de flexión, apoyado sobre los antebrazos
- Mantén el cuerpo en línea recta
- No dejes que la cadera caiga ni que suba demasiado
- Mantén la posición todo el tiempo que puedas con buena técnica
Si estás temblando, está funcionando.

Si incorporas estos ejercicios a tu rutina, básicamente estarás cubriendo todo lo necesario para el entrenamiento de fuerza para hiking, sin complicarlo demasiado.
¿Cómo entrenar con mochila?
Uno de los errores más comunes al entrenar para hiking es ignorar por completo la mochila.
Luego, de pronto, en el primer día de tu viaje, estás cargando 8–10 kg y te preguntas por qué todo se siente más difícil.
Carga progresiva de peso
Empieza ligero y aumenta gradualmente.
Incluso unos pocos kilos extra pueden cambiar significativamente cómo se siente tu cuerpo durante una caminata.
Simular condiciones reales de hiking
Entrena con el equipo que realmente vas a usar.
Esto te ayuda a:
- Ajustar tu postura
- Acostumbrarte al peso
- Detectar molestias con anticipación
Errores comunes
- Agregar demasiado peso demasiado rápido
- Entrenar solo en terreno plano
- Ignorar cómo se ajusta la mochila
Entrenamiento para trekkings de varios días
Los trekkings de varios días, como el Salkantay Trek, requieren un enfoque ligeramente diferente sobre cómo entrenar para senderismo.
No se trata solo de tener un buen día, sino de repetir ese esfuerzo varios días seguidos.


Días de entrenamiento consecutivos
Intenta caminar o hacer hiking en días consecutivos.
Esto ayuda a que tu cuerpo se adapte a la fatiga acumulada, que es exactamente lo que ocurre durante un trekking.
Caminar con las piernas cansadas
No te sentirás fresco todos los días en un trekking de varios días.
Entrenar en un estado de ligera fatiga ayuda a prepararte para esa realidad.
Desarrollar resistencia mental
Las caminatas largas no son solo físicas.
Habrá momentos incómodos, lentos o simplemente difíciles. Entrenar construye la confianza para seguir avanzando de todos modos.
¿Cómo cambia el entrenamiento para senderismo en gran altitud?: guía esencial
Si estás investigando cómo entrenar para hacer senderismo en gran altitud, aquí es donde necesitas tener expectativas realistas.
¿Por qué la altitud se siente mucho más difícil?
A mayor altitud, hay menos oxígeno disponible. Esto hace que todo se sienta más difícil. Sí, incluso los movimientos simples.
Probablemente notarás:
- Respiración más rápida
- Frecuencia cardíaca más alta
- Menores niveles de energía

¿Qué puedes y qué no puedes entrenar?
No puedes replicar completamente la altitud antes de tu viaje.
Pero mejorar tu condición física general hace una gran diferencia en cómo tu cuerpo la tolera.
Formas prácticas de prepararte antes de viajar
- Desarrolla una buena condición cardiovascular
- Mantente bien hidratado
- Date tiempo para aclimatarte
Esto es especialmente importante para caminatas de gran altitud como montaña de colores, donde el desafío se siente desde el inicio.
¿Cómo entrenar para descensos en senderismo y evitar dolor de rodillas?
Los descensos suelen subestimarse, hasta que las rodillas empiezan a quejarse.
¿Por qué bajar es más difícil de lo que parece?
Descender requiere control, no solo movimiento.
Tus músculos trabajan para frenarte en cada paso, lo que genera más tensión de la que muchas personas esperan.
Músculos que se usan al descender
Tus cuádriceps hacen la mayor parte del trabajo, actuando como amortiguadores.
Si no son lo suficientemente fuertes, tus rodillas absorben el impacto.
Ejercicios para proteger tus rodillas
Enfócate en movimientos controlados como:
- Sentadillas lentas
- Step-downs
- Zancadas
Estos ejercicios desarrollan la fuerza necesaria para manejar los descensos de forma segura.
Consejos de técnica para descensos
Estos cambios simples pueden marcar una gran diferencia:
- Da pasos más cortos
- Mantén el peso ligeramente hacia atrás
- Evita bloquear las rodillas
- Usa bastones de trekking si es necesario


Un plan semanal simple de entrenamiento para hiking
No necesitas una rutina complicada ni demasiado estricta para obtener resultados. El mejor plan de entrenamiento es aquel que puedes mantener con constancia y que se adapta a tu vida, en lugar de tomar el control de ella.
Un buen plan para hiking debe incluir:
- Cardio, para la resistencia
- Entrenamiento de fuerza, para soporte y potencia
- Una sesión más larga, para desarrollar resistencia real en ruta
El objetivo es mejorar tu condición física gradualmente sin agotarte ni perder la motivación a mitad del proceso.
Plan de entrenamiento para principiantes
Si eres nuevo entrenando para hiking, mantén las cosas simples y manejables.
Una semana típica para principiantes podría verse así:
- 2–3 caminatas, de 20 a 40 minutos
- 1 sesión corta de fuerza, de 20 a 30 minutos
Tu enfoque aquí debe ser:
- Construir constancia
- Acostumbrarte a estar de pie y moverte con regularidad
- Mejorar suavemente tu resistencia
En esta etapa no necesitas preocuparte demasiado por el ritmo o la distancia. Solo presentarte con regularidad ya marcará una diferencia notable en pocas semanas.
Si es posible, empieza a incorporar pequeñas pendientes entre la semana 2 y 3. Incluso una inclinación ligera ayudará a preparar tu cuerpo para condiciones reales de hiking.
Plan de entrenamiento intermedio
Una vez que hayas construido una base, puedes empezar a aumentar tanto el volumen como la intensidad.
Una semana más estructurada podría verse así:
- 2–3 sesiones de cardio, de 30 a 60 minutos
- 2 sesiones de fuerza, enfocadas en piernas y core
- 1 caminata o hike más largo, de 60 a 120 minutos
En esta etapa, deberías:
- Incluir cuestas o inclinación con regularidad
- Empezar a llevar una mochila ligera en algunas caminatas
- Aumentar un poco tu resistencia con sesiones más largas
Si estás buscando cómo entrenar para senderismo en montaña o para un trekking de varios días, aquí es donde notarás las mayores mejoras.

Desglose del calendario semanal
Si prefieres una estructura clara, aquí tienes un ejemplo que puedes seguir o adaptar:
- Lunes: descanso o actividad ligera, como estiramientos o caminata suave
- Martes: cardio, de 30 a 45 minutos, incluyendo cuestas si es posible
- Miércoles: entrenamiento de fuerza, piernas y core
- Jueves: cardio, caminata constante o sesión con inclinación
- Viernes: descanso
- Sábado: caminata o hike más largo, de 60 a 120 minutos, idealmente al aire libre
- Domingo: caminata ligera opcional o recuperación
Algunas cosas para tener en cuenta:
- Tu caminata larga es la sesión más importante de la semana
- Los días de descanso son tan importantes como los días de entrenamiento
- Es mejor ser constante que perfecto
Si tienes poco tiempo, incluso 3 sesiones por semana, como 2 caminatas y 1 sesión de fuerza, te ayudarán a avanzar en la dirección correcta.
¿Cómo entrenar para hiking si eres principiante?
Empezar no tiene que ser complicado. Esta sección se trata de construir una base que realmente se mantenga, en lugar de abrumarte y renunciar después de una semana.
Por dónde empezar
Empieza caminando con regularidad. En serio, eso es suficiente.
Apunta a 3 sesiones por semana a un ritmo en el que te falte un poco el aire, pero todavía puedas mantener una conversación. El objetivo aquí no es la intensidad, sino la constancia.
Si eres completamente nuevo haciendo ejercicio, incluso 20 minutos son un buen punto de partida. Lo importante es construir el hábito y acostumbrar tu cuerpo a moverse con regularidad.
Plan progresivo de caminatas
La progresión es donde los principiantes mejoran de forma constante o abandonan por completo.
En lugar de saltar directamente a caminatas largas, avanza gradualmente:
- Aumenta el tiempo de caminata entre 5 y 10 minutos cada semana
- Introduce pendientes suaves después de las primeras semanas
- Agrega una caminata un poco más larga el fin de semana
Para la semana 4–6, deberías poder caminar cómodamente durante 60 minutos o más. Esa es una base sólida para pasar a terrenos más exigentes y caminatas más largas.
Construir confianza
La confianza viene de la repetición.
Mientras más camines, más familiar se siente, y menos intimidantes se vuelven las rutas largas. Una ruta que parece difícil en la primera semana puede sentirse manejable unas semanas después.
También ayuda:
- Repetir la misma ruta y medir tu progreso
- Introducir pequeños desafíos gradualmente, como cuestas o terreno irregular
- Enfocarte en terminar, no en la velocidad
La mayoría de las personas no se detiene por falta de condición física. Se detiene porque todavía no confía en su capacidad.
Errores comunes al entrenar para hiking
Incluso con buenas intenciones, es fácil entrenar de formas que no ayudan realmente o que complican las cosas más adelante.
Hacer solo cardio
El cardio es importante, pero es solo la mitad del panorama.
Si solo te enfocas en caminar o correr, tu resistencia puede mejorar, pero tus músculos no estarán preparados para el esfuerzo de las subidas, los descensos o llevar una mochila. Ahí es donde aparecen la fatiga y el dolor articular.
Agregar incluso una sesión de fuerza por semana marca una diferencia notable.

Ignorar el entrenamiento para descensos
La mayoría cree que subir es la parte difícil. Eso es hasta que empieza a bajar.
Descender pone presión constante sobre tus rodillas y cuádriceps. Si no has entrenado para eso, aquí es donde normalmente aparecen las molestias o lesiones.
Incluir ejercicios como zancadas y step-downs ayuda a preparar tu cuerpo para ese movimiento controlado.
No entrenar con peso
Hacer hiking sin mochila se siente muy diferente a hacerlo con una.
Si no entrenas con peso, el primer día de tu trekking puede sentirse innecesariamente difícil. Tu postura cambia, tu core trabaja más y tu energía se agota más rápido.
Incluso agregar unos pocos kilos durante tus caminatas de entrenamiento ayuda a que tu cuerpo se adapte.
Entrenar demasiado rápido
Esta es una de las formas más rápidas de agotarte.
Hacer demasiado en poco tiempo suele llevar a:
- Dolor muscular que no desaparece
- Pérdida de motivación
- Saltar sesiones por completo
El progreso debe sentirse gradual. Si cada sesión se siente agotadora, estás exigiéndote demasiado.
¿Y el equipo? ¿Afecta el entrenamiento?
El equipo no reemplaza la condición física, pero definitivamente afecta qué tan cómodo te sientes.
Botas de hiking vs zapatillas de trail running
Entrena con el calzado que planeas usar en la ruta.
Las botas suelen ofrecer más soporte, especialmente en terrenos irregulares, mientras que las zapatillas de trail running son más ligeras y flexibles. Ninguna opción es “mejor” por sí sola. Simplemente depende de tu preferencia y del tipo de caminata.
Lo importante es la familiaridad. El calzado nuevo siempre se siente diferente.

Ablandar tu calzado
Esto no es negociable.
Usar botas nuevas en una caminata larga es una de las formas más fáciles de terminar con ampollas desde el inicio. Las caminatas de entrenamiento le dan tiempo a tus pies para adaptarse y ayudan a suavizar el material.
Si algo te roza durante el entrenamiento, definitivamente te rozará en un trekking más largo.
Usar bastones de trekking
Los bastones no son solo para montañas empinadas. Son útiles en muchas situaciones.
Ayudan a:
- Reducir la presión sobre las rodillas durante los descensos
- Mejorar el equilibrio en terreno irregular
- Distribuir el esfuerzo hacia la parte superior del cuerpo
Si planeas usarlos, practica durante el entrenamiento para que se sientan naturales.
Nutrición y recuperación para el entrenamiento de hiking
El entrenamiento solo es efectivo si tu cuerpo puede recuperarse.
Alimentación para tus entrenamientos
No necesitas una dieta estricta, pero sí necesitas suficiente energía.
Los carbohidratos son especialmente importantes para actividades de resistencia como el hiking. Si no estás comiendo lo suficiente, te sentirás pesado, sin energía y te costará completar sesiones más largas.
Una regla simple: si te sientes constantemente agotado, probablemente no estás comiendo lo suficiente.
Hidratación
La hidratación tiene un impacto más grande de lo que la mayoría espera.
Incluso una deshidratación leve puede causar:
- Menores niveles de energía
- Menor rendimiento
- Dolores de cabeza
Crea el hábito de beber agua regularmente durante tus caminatas, no solo después.

Descanso y recuperación
Los días de descanso son donde realmente ocurre el progreso.
Cuando entrenas, generas estrés en tus músculos. La recuperación es cuando tu cuerpo se adapta y se vuelve más fuerte.
Saltarte los días de descanso no acelera el proceso. De hecho, normalmente lo retrasa.
Consejos finales antes de tu caminata
Aquí es donde unes todo antes del trekking real.
Reducir la intensidad antes del trekking
En la última semana antes de tu caminata, reduce la intensidad de tus entrenamientos.
No necesitas “meter” condición física a último minuto. El objetivo es sentirte descansado y listo, no cansado por sobreentrenamiento.
Empacar de forma inteligente
El peso importa más de lo que crees.
Cada artículo extra se acumula con el tiempo, especialmente en caminatas largas. Quédate con lo esencial y evita los objetos de “por si acaso” que probablemente no usarás. Si no estás seguro de si algo debe ir contigo, probablemente no lo necesitas.
Preparación mental
No importa cuánto entrenes, habrá momentos que se sentirán difíciles.
Eso es normal.
Saberlo desde antes hace que sea más fácil manejarlo. En lugar de verlo como un problema, lo reconoces como parte de la experiencia y sigues adelante.

¿Listo para el Salkantay Trek?
Ahora ya tienes una idea clara de cómo entrenar para hacer senderismo, desde tus primeras caminatas hasta la preparación para rutas más largas y exigentes.
Ya sea que vayas al Salkantay Trek, visites Machu Picchu o te aventures a montaña de colores, el trabajo que hagas antes marcará una verdadera diferencia.
No solo lo vas a completar. También lo vas a disfrutar.
Entonces, ¿qué estás esperando? Empieza a entrenar y pronto estarás uniéndote a nosotros en el sendero. ¿Ya crees que estás listo? Ponte esas botas de hiking y nos vemos en la montaña.





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